miércoles, 5 de octubre de 2011

Con el agua de tu pozo


“Calma tu sed con el agua que sale de tu propio pozo” (Prov 4)

En ti mismo está el agua, no tienes que buscarla en ningún otro sitio, no es necesario que dependas de otras personas o circunstancias para conseguirla.

Cuántas veces nos creemos que la solución está en otra parte, en un consejero o psicólogo, en otra persona, en otro ambiente, porque “en el que estoy ahora es muy difícil vivir”, en un golpe de suerte, en un cambio del destino o en transformarme en alguien diferente.

Ignoramos que seamos como seamos, y con lo que nos haya tocado en suerte, el agua que puede calmar nuestra sed la llevamos con nosotros. Y en el mismo momento que hacemos este descubrimiento ya podemos acceder a ella. Hasta que no descubres tu “yacimiento divino”, vas dando tumbos, desorientado, fuera de tu ser auténtico.

Y nos pasamos la vida buscando piedras falsas pero no sabiduría esencial y básica para realizarnos como hijos amados, como hermanos colaboradores y ayudadores de nuestros hermanos. “En vez de plata y oro adquiere instrucción y conocimiento. Vale más la sabiduría que las piedras preciosas.” (Prov 8)

Es importante la instrucción: leer, investigar, preguntar, informarte, escuchar. Me estoy refiriendo también a los libros, pero sobre todo me refiero a la vida: leer en los acontecimientos, preguntar a los que merecen nuestra confianza, buscar información, escuchar lo que cada día tiene que decirme. Es un tema en el que debo poner todos mis sentidos, porque es de absoluta trascendencia para mí, Entonces no puedo dejarlo en manos de nadie que no sea yo mismo. La formación nos da vida, nos hace elegir la sencillez en cada momento y nos abre puertas que permanecían cerradas.

Detente en tus quehaceres, párate en tu frenética actividad y piensa o sumérgete conscientemente en tu fondo relajado, tranquilo, auténtico, allí donde parece que no hay nada y sólo percibes la calma.

Ama a los que te rodean, trátales con cariño, y el resto déjaselo al único Solucionador de problemas que existe. Ponte en sus manos con alegría y confianza.

Es un camino único el de cada persona, es un pozo diferente cada uno, pero la fuente es la misma para todos, el agua iguala nuestros destinos. Todos buscamos lo mismo: calmar la sed. Una sed necesaria y preciosa para ponernos en marcha.

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