domingo, 12 de agosto de 2012

Una actitud positiva


Solo podemos dar razón de lo que vemos, y para lo que no vemos, hay que seguir el impulso del corazón y echarle imaginación a nuestra vida.

Hay cosas que nos cuesta entender, por ejemplo la cita de los Salmos que dice que “el Señor hace justicia a los oprimidos, da de comer a los hambrientos, da libertad a los presos, devuelve la vista a los ciegos, levanta a los caídos”.

Ante textos como este, la gente protesta y dice que no existe tal Señor porque se siguen dando todas esas circunstancias adversas. Normalmente no vemos a los presos salir de las cárceles si no es tras largo proceso, ni a los ciegos recobrar la vista. Y los caídos siguen  por los suelos. Hay motivos para protestar.

Y sin embargo ahí están las palabras de Isaías: “Dad gritos de alegría porque el Dios Santo está en medio de vosotros con toda su grandeza” Is 12.

Está claro que hay que desmontar la imagen que tenemos de lo divino. Hay que seguir buscando, no tenemos que conformarnos con lo que nos han enseñado.

Sin duda el Señor no está sujeto a nuestro razonamiento. Nos podemos imaginar que es ese impulso que nos lleva a buscar más allá de nuestras limitaciones y nos hace sentirnos bien. Quizá es esa libertad que nos hace decir “gracias” aún en los peores momentos de la jornada o esa fuerza que nos hace seguir adelante y tener una actitud distinta en medio del sufrimiento. También puede ser que sea un Dios que sufre con nosotros, entonces resulta mucho más creíble y tan solo sentir que nos acompaña ya es una gran cosa.

En este terreno no hay una explicación lógica que ponga las cosas en su sitio. No hay fórmulas, nadie puede convencer a nadie.

Tenemos el mandamiento o el privilegio del amor, y con él regalamos lo mejor de nosotros mismos, y acogemos las primicias que nos llegan a través de los demás y de la naturaleza toda.

Todo en la vida nos ayuda a crecer y a creer. Es importante focalizar nuestra atención en esas ayudas y saborear las bendiciones que vienen a nuestro encuentro. Hasta llegar al convencimiento de que para vivir necesitamos Algo más que a nosotros mismos y que “ese Algo” actúa y actuará siempre en nuestro favor.

Ahí está la frase de Santa Teresa: “Todo lo hace Dios”.


Recomiendo un video que está en youtube, es un precioso ejemplo de una persona que nos recomienda mirar siempre el lado bueno de la vida, a los 108 años.

El video se llama: Toda una lección de optimismo. Alice Sommer Herz 108 años.

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