miércoles, 20 de julio de 2011

Lo-Que-Sucede


Dios es Lo-Que-Sucede, la Realidad, Lo-Que-Es. Esto no es un invento mío. Lo dicen los grandes santos.

Es lo único que Es realmente, también lo dice la Biblia: “Yo soy El-Que-Soy”.

Lo-Que-Me-Sucede incluye: el aire que respiro, el día que amanece, el dolor que siento, el deseo que me atenaza, el paisaje que me rodea, la riña que me espera, la tensión acumulada, el amor que doy y recibo, el desamor que también doy y recibo.

No puedo poner en una lista lo bueno, en otra lo malo, y dejar a Dios como el dueño de mis momentos alegres, y en los momentos malos ¿qué?

Nos suceden una mezcla de cosas buenas y de cosas malas y, aunque nos parezca increíble, todas son necesarias. Todas nos ocurren para nuestro aprovechamiento, para nuestro crecimiento como personas. Como dice el doctor Jorge Carvajal: “La enfermedad, así como el error, son maestros, son oportunidades.”

Dios es nuestra Realidad completa. Lo vemos más claro si le quitamos los rasgos de persona como nosotros, y lo cambiamos en Intención de Amor que nos inunda en todos nuestros actos.

En Lo-Que-Ahora-Es es donde Dios está para mí ahora. Por eso el momento presente es un momento único de unión con lo divino. No el momento que estamos en oración, sino cualquier momento, en el que nos sucede cualquier cosa. Ahí es donde tenemos contacto real con Dios, lo sepamos o no.

Dios nos mantiene en su Realidad, y, como me decía el otro día alguien muy querido: “¡es un pesado!” Por todos los medios quiere que nos demos cuenta de su presencia. Una vez, y otra, y otra, nos rodea de señales, de coincidencias y “casualidades”, que son avisos y claras pruebas de que estamos siendo ayudados y amados en todo momento.

El Amor conquista paso a paso nuestro terreno y nuestros corazones, nosotros no tenemos que hacer nada, simplemente darnos cuenta.

Poner atención a Lo-Que-Nos-Sucede, y ser agradecidos en todo momento, eso es salir del mundo de la confusión y habitar la realidad; eso es vivir en oración, en comunión, en trascendencia. Esperanzados y despiertos.

No hay comentarios: