miércoles, 22 de junio de 2011

Me gustaría sorprender


Me gustaría sorprender al mismo Dios

con mi alabanza

para que esté feliz

y entre mis cuatro paredes

se sienta en casa,

y para ofrecerle un ramo

de noches estrelladas,

escondido entre mis palabras.


Me gustaría sujetar el mundo nuevo

sobre mis palmas

y entre las luces del universo

buscar los ojos del que me ama.


Quisiera que mis gritos fueran de aire

y se fundieran en un susurro

con los sonidos de otros vientos

y con las brisas ligeras y con los truenos,

que mis lágrimas fueran hermanas

de los océanos y de sus aguas,

y mis huesos compartieran la misma esencia

de las estrellas,

y que lo más grande que me pasara

me sucediera en lo más hondo,

en la conciencia de mi tiniebla.


Me gustaría conmemorar con bellos cantos

que hoy es el día de mi victoria sobre mí misma

y al mismo tiempo es el día de mi derrota

y de mi llanto y de mi pena más honda.

Todos mis mundos se complementan,

me pertenecen,

todos me hacen falta para seguir caminando

y no perderme

ni perderte.

No hay comentarios: