domingo, 19 de junio de 2011

Danza del viento


Mi vida es una danza

en la que mi cuerpo

se enreda con el cielo,

es un paso en el baile

del universo.

Todas mis emociones van por el aire,

las trae y las lleva el viento.


El viento callado y suave

que sopla donde quiere

sin depender de nadie.

El viento inquieto

que cambia los rumbos

y las señales,

rompe rutinas

zarandea los cuerpos

y las soledades.


El viento alegre

que trae rumores

de otras personas,

de otros destinos,

de otros amores.

El viento amigo

que me embelesa

caracolea

y me habla al oído.

El viento fuerte

y huracanado que me atraviesa

y me pone en marcha,

convierte mi vida en torbellino y danza.


La guitarra que se oye

es reflejo de mi cuerpo

que se estremece y se abre

para que el alma dance.

Y el viento pasa

por la guitarra,

y con las cuerdas

se para y habla.


Viene cantando por bulerías,

por seguidillas

con esperanza,

trae tanguillos,

me alza los brazos

y me da calma.


Hay días en los que el viento se calla

y no se mueven los cuerpos ni las ramas,

entonces escucho el murmullo de la fuente

y crece en mí el sonido de las aguas.

El agua que todo lo puede

me penetra por los poros,

se me sale por la boca y por las manos,

me humedece el corazón,

y me brota un manantial

en las entrañas.


El viento azota mi alma

el agua lava que lava,

cuando me llegue el final

tendré limpia mi mirada.


Un día iré en silencio

hasta tu tumba adorada

y cogidos de la mano

seremos fuerza sagrada,

sólo quedará atrás

un remolino de aire

y el rumor de la cascada.


Pero yo no sé nada,

sólo el viento sabe

y manda.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es tu poema un reflejo de tu vida.
Es un deseo íntimo, del futuro.
Es agradecimiento.
Es ofrenda.
Me gusta.
Mucho.
Si.
Julia

Anónimo dijo...

Bonito, bonito, hormiguita.
Muac

Anónimo dijo...

Es precioso,sigo admirandote y envidiandote, pero nunca te digo nada, no me salen las palabras.
Muchas veces no te leo, no tengo tiempo o me siento tan mal, que podria hasta cabrearme conlo que escribes, otras veces me da la paz que necesito y tampoco te digo nada porque no quiero contradecirme a mi misma.
MUCHAS GRACIAS POR SEGUIR ES CRIBIENDO Y ESTAR AHÍ. UN ABRAZO,
ATEA...