domingo, 22 de mayo de 2011

Neuróbica espiritual


La Neuróbica dice que para prevenir el Alzheimer hay que salir de los actos rutinarios en los que estamos sumergidos y que limitan el cerebro. El desafío es hacer todo lo que es contrario a la rutina, obligando al cerebro a un trabajo adicional. Por ejemplo: dedicar un tiempo a hacer las cosas al revés de como las hacemos normalmente.

En la vida espiritual también viene muy bien seguir este consejo para salir de nuestras rutinas y automatismos, y vivir plenamente cada instante.

La Neuróbica propone una serie de ejercicios para mantener al cerebro sano y ágil. El cerebro mejora con el uso. Si cambiamos la palabra “cerebro” por “espíritu”, el resultado sería la “Neuróbica espiritual”, cuyo objetivo consistiría en mantener nuestro espíritu en forma.

Consejos prácticos: estaremos alimentando nuestro espíritu si, conscientemente, utilizamos nuestro cuerpo, nuestros sentidos, para entrar en contacto con nuestro interior. Si bailamos o simplemente nos balanceamos al ritmo de una música. Si entramos en comunicación con la naturaleza, o con los pájaros, o con el sol que sale. Si jugamos con los niños, nos metemos en su mundo, en sus risas. Si “hacemos el tonto” alguna vez, a solas o en compañía.

Muchas veces los duros bancos de una iglesia nos incomodan y no nos hacen encontrar nuestro interior habitado. En cambio, cuántos encuentros, momentos, expresiones de todo tipo, nos llevan a una sensación de plenitud, de realización interna.

La belleza existe. Pero puede ser que sólo la saboreemos si lo vemos todo con ojos nuevos, como novatos, como exploradores. O como niños, que son capaces de entusiasmarse con lo más insignificante.

Hay que estar un poco loco para comprender el alcance de esta sensación de que todo está bien, de que lo más insignificante es lo más trascendente, de que los ritos pueden estar vacíos, pero no mi persona, que es mi templo verdadero. Para dar importancia a lo que realmente la tiene y andar por la vida ilusionado.

Nuestra vida espiritual, al igual que nuestro cerebro, mejora con el uso, por eso la conveniencia de una gimnasia del espíritu, para mantenernos bien despiertos a lo que es esencial. Y para disfrutar.

No hay comentarios: