miércoles, 11 de mayo de 2011

Buscar la luz


Verbalizamos las desgracias, las quejas, las injusticias. ¿Por qué no gritar también la alegría, pregonar la paz y reconocer la propia felicidad?

Le damos más importancia a lo negativo pero tiene muchísima más relevancia lo positivo, que es lo que también podemos llamar nuestro cielo, eso que todos buscan detrás de las nubes, en la lejanía.

Con sencillez pero con firmeza digamos al mundo que la vida es bella, que merece la pena vivir aún en medio de los problemas y las dificultades.

El otro día me contaba una madre los problemas que tenía con su hijo enfermo. Yo le dije que buscase las cosas positivas. Ella no veía ninguna. Yo le empecé a decir: Estáis unidos, le puedes ayudar, con su hermano se entiende muy bien, hay camaradería. ¿No es eso positivo?

Es muy doloroso ver sufrir a un ser querido, a un hijo joven. Estamos rodeados de enfermedad, sufrimiento y muerte. Para todos. Busquemos en medio de todos los problemas, lo positivo, la luz, que siempre está.

Malika Oufkir, escribió un libro titulado “La prisionera.” Estuvo en la cárcel 20 años junto a sus 6 hermanos pequeños y su madre: el menor tenía 3 años cuando entró, ella tenía 18. El motivo era que su padre había dado un golpe de estado en Marruecos, en los años 70. Las condiciones de su encierro fueron durísimas. Estaban en celdas separadas: y no pudieron verse entre ellos durante años, porque les hacían salir al patio en diferente horario. Su madre estaba con el hijo pequeño en una celda, las 4 chicas en otra y el hermano de 16 años en otra. Cuando la madre pudo ver a sus hijas, que estaban en la celda de al lado, habían pasado más de diez años.

El libro es apasionante. Transcribo las palabras de la autora, que hacen referencia a la luz, al sentido de su sufrimiento:

“El dolor me hizo renacer. Ha sido necesario un tiempo para morir en tanto que Malika, hija mayor del general Oufkir, perteneciente a un poder y a un pasado. Pero yo he ganado una identidad. Mi propia identidad. Y eso no tiene precio. Aunque haya vivido tanto desastre y tanto horror, yo casi diría que esos sufrimientos me han hecho crecer. En todo caso, ellos me han cambiado. A mejor.”

Impresionante. Hay testimonios que nos dejan sin palabras.

De todas las situaciones tenemos mucho que aprender y mucho que agradecer.

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