domingo, 17 de abril de 2011

Los signos


Los signos son: “amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio de uno mismo” (Gal 5, 22)

¿Tienes esos signos o te aproximas a ellos?: Vas bien encaminado.

Son unos signos muy claros, nada difíciles de identificar, que todo el mundo es capaz de reconocer. Sencillos. No hay que tener una formación específica para ello.

Con esas señales notamos que estamos en contacto con la Verdad de nuestra vida: con nuestra Esencia, Raíz, Yo sagrado.

Nombro algunos de los rasgos, obvios, que están reñidos con los signos mencionados. Son: el mal humor, la irritabilidad, la impaciencia, la incomprensión, la soberbia, la falsedad, la antipatía, la envidia, la rabia, los enfados. No podemos ir por la vida con el cabreo permanente por el trabajo, por la crisis, por las relaciones familiares, por todo.

No podemos decir que no sabemos qué hacer, ni por dónde tirar, ni cuál es el camino. La Biblia nos enseña, los grandes hombres nos dejan su mensaje, la Vida nos guía.

Las pacíficas características enumeradas al principio nos cambian la calidad de nuestra existencia. Merece la pena luchar por lo que es nuestro, por la vida plena.

Podrá decir alguien: “pero es que a veces pareceremos tontos, si respondemos con sonrisas a las provocaciones, y si reflejamos tanta bondad, humildad y paciencia” Sí, efectivamente, se puede parecer tonto y diferente y raro. No siempre será fácil coger este camino, puede resultar un poco complicado al principio. No nos preocupemos, porque contamos permanentemente con ayudas y nunca nos vamos a quedar desasistidos, en la estacada, en la cuneta.

Suerte tenemos de tener a la Vida a nuestro servicio, y con toda su sabiduría acumulada, de tantos siglos, le sobran recursos para acceder a cada uno de nosotros de la forma que quiera.

Intentemos siempre la bondad, y tengamos paciencia con las cosas que no ocurren tal como nosotros quisiéramos.

Llenemos el mundo de confianza y optimismo.

1 comentario:

su chico dijo...

Escandalosas palabras las tuyas, estas que nos recomiendan tener paciencia con las cosas que no ocurren tal y como nosotros quisiéramos
Uno que así pensaba, muríó ajusticiado y despojado hasta de sí mismo; colgado de una cruz

Bueno; voy a ver si escribo algo sobre la Xª estación del Via Crucis; es lo que me ha tocado en suerte de aquel sorteo

¡Feliz Pascua del Señor!
(Dichosa tú, que sabes entender los signos de los tiempos)
En el Amigo
al + mc