domingo, 19 de septiembre de 2010

Creadores


Tenemos el poder de crear y transformar.

Estamos acostumbrados a echar mano de las creaciones de los demás, y no a hacer las cosas por nosotros mismos.

Nuestra capacidad creativa la dejamos estancada, paralizada, dormida, hasta tal punto que pensamos que ni existe.

Los entendidos dicen que utilizamos apenas una pequeñísima parte de nuestro cerebro.

Cuánta gente dice: yo no sé pintar, no sé escribir, no sé rezar. Está claro que no somos Rembrandt, pero podemos pintar. No somos Cervantes, pero podemos escribir. No somos grandes santos, pero podemos rezar. No somos Einstein, pero podemos investigar.

Sabemos hacerlo todo. Falta solo querer hacerlo. “Ponerse a ello”

Y eso lo podemos aplicar en cualquier circunstancia:

Si yo necesito en mi oficina un ambiente de tranquilidad, y no me viene de fuera, lo creo yo.

Si quisiera que en mis relaciones familiares hubiera otro tono, pues lo pongo yo directamente, yo doy el primer paso para crear aquello que quiero conseguir.

Que me gustaría encontrar una oración personal, a mi aire, a mi estilo, y no la encuentro en ningún libro, pues la creo esa oración. La diseño, la practico, veo si me va, veo las modificaciones que tengo que hacer en el día a día.

Que quiero vivir un momento mágico, estando solo o en compañía, pues pongo una música adecuada, enciendo los perfumes que me gustan, adorno la estancia con flores, me hago un regalo o lo hago a otra persona. En fin, creo un ambiente, un espacio.

Ésta es un enseñanza que me ha ido transmitiendo la vida: Si quieres conseguir algo, créalo.

Se disfruta más si se van haciendo pequeñas creaciones, intervenciones minúsculas, que nos hacen vivir entusiasmados, ocupados, comprometidos.

Somos creadores. No podemos renunciar a esa faceta nuestra sin que quede reducida nuestra capacidad de ser personas completas.

Podemos interactuar con el entorno, en todos los terrenos, hasta en los que no somos especialistas.

Podemos participar en la creación: creando en lo que tenemos más a mano, Si esperamos que nos den las cosas hechas, podemos pasar la vida aguardando algo que no llegará.

Seamos sujetos activos. Seamos creadores inquietos e imaginativos, para intentar mejorar siempre nuestro querido mundo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Magnífica creación.

Te quiero mamá.