sábado, 7 de agosto de 2010

La meta es caminar


Con el don de la vida, ya hemos alcanzado nuestra meta. Ahora sólo nos queda caminar. Somos peregrinos.
Lo más importante, lo que tiene un sentido profundo es lo que nos sucede en cada recodo del camino, en cada momento del día: los detalles, los encuentros, las rutinas, las dificultades que se nos plantean desde que nos levantamos por la mañana.
Somos caminantes. Como tales, acumulamos esperanza y cansancio, ilusión y desgana, fortaleza y precariedad, compañerismo y limitaciones, gozo e inseguridad.
Preparémonos para disfrutar del camino conscientemente, sintiéndonos acompañados del misterio que nos ha traído hasta aquí. Dando gracias por el espectáculo maravilloso de la creación que se despliega ante nuestra mirada. Así como también por las piedras/dificultades del camino, tan necesarias para nuestra enseñanza y nuestra formación como personas.
Vamos a mirar a los caminantes que tenemos a nuestro lado, sentir compasión y ternura por ellos, que pasan por el mismo proceso que nosotros. Y no condenarlos si cometen el delito de hacer las cosas de modo diferente a como las haríamos nosotros.
Ya hemos llegado a nuestra meta, que es vivir caminando, caminar soñando, y soñar con los pies en el camino y la vista más allá del horizonte visible.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tienes un don que te acompaña en el camino, escribir.

TE QUIERO MAMÁ.