domingo, 11 de julio de 2010

Nuestra asignatura


La vida de los humanos se puede comparar con el estudio de una carrera en la universidad o con el aprendizaje de una profesión. Nuestra asignatura más importante es la cotidianeidad, lo que nos sucede cada día. Nuestro objetivo más básico es ser realmente humanos en lo rutinario, en lo minúsculo.
Podemos estudiar y perfeccionar nuestra carrera mientras vivimos, al mismo tiempo, no hace falta un rato aparte.

Es un aprendizaje con un contenido claro: adquirir confianza. Para ello conviene que vayamos soltando las riendas que tenemos fuertemente sujetas, y que nos aportan verdadera tensión, porque pretendemos tenerlo todo atado y bien atado.
En nuestras jornadas recibimos todas las ayudas que necesitamos y, con el don de la fe, descubrimos que no estamos solos y que las cosas se van solucionando, con o sin nuestra intervención, eso nos libera del peso de la responsabilidad y de la angustia.
En todo momento podemos observar al “gran actor” del mundo. Podemos asombrarnos de las maravillas que están a nuestro alcance.

Últimamente, cuando emprendo algún trabajo, algún proyecto, acostumbro a decir: “sé que va a salir bien”. Porque no depende de mí, hay Alguien que tiene más interés que yo, infinitamente más, en que todo salga bien.
Y sale bien. O mejor, sale como tenía que salir.
También es cierto que no exijo nada a la vida, no espero esto o lo otro. El tesoro ya lo tengo: es vivir.

Realmente, mi única aspiración es expresar agradecimiento: que por todos mis poros pasen ríos de gratitud, caudalosos e inmensos, navegables hasta en los tramos más costosos y con suficiente impulso para poder llegar hasta mi fuente interior, hasta mi misma esencia.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Encantada de seguir leyéndote. Besos, ANA.

Anónimo dijo...

¡He vuelto, hormiguita!
Supongo que no podré ser tan constante como antes, pero me pondré al día porque me pone las pilas.
Es cierto: "sé que va a salir bien" son palabras muy tuyas.
Mil GRACIAS por ser como eres.
Besos.