domingo, 27 de septiembre de 2026

Aprender y desaprender

 


Aprender, con cada respiración y cada experiencia. Estoy sentada en el aula de la vida, donde hay lecciones preparadas especialmente para mí. Cuento con todas las ayudas para asimilar las enseñanzas, a mi ritmo, sin forzar los acontecimientos. Aprendiendo siempre a fluir. A veces cuesta porque el ego es un gran personaje, a quien tengo que alimentar

y siempre me pide atención.

Revolucionar mi casa y mis seguridades, tantas actitudes que pueden ser un lastre. Desaprender inercias y rutinas: lo que no se puede tocar ni variar, lo que siempre he hecho, lo que es mío porque sí. Yo, yo y yo.

Cuando intuyes que algo te está pidiendo la vida, cuando dialogas con lo que te sucede, y sabes que todo es para algo. Cuando reconoces que eres guiada, en el momento oportuno te llegan consejos: “Desarrolla una mente que sea amplia como el espacio, donde tanto las experiencias agradables como las desagradables puedan aparecer y desaparecer sin conflicto, sin lucha, sin sufrimiento.” (M. Nikaya). 

Aprender y desaprender, todo a un tiempo. Quitar y poner al son de todos los vientos, favorables o no, y de tantas energías amigas que hasta cada uno de nosotros llegan. Porque nunca hay que olvidar que la vida está a nuestro favor.

No cerrarme a tantas ayudas y tantos avisos. Seguir las indicaciones de mi corazón agradecido y asombrado. Vivir con ojos y manos abiertas para, sencillamente, dejarme hacer por la sabiduría que no deja ningún día de manifestarse ante mí para guiarme y declararme su amor.


domingo, 20 de septiembre de 2026

La joya más valiosa


 Estoy en la vida, participo de la energía del universo, la misma que está en todas partes y nos une a todos en una sola luz creadora. Algo grande sucede ante mis ojos. Es algo que no acabo de apreciar en plenitud, se podría decir que no me doy cuenta. Y puede ser que eso sea básicamente la experiencia de la vida humana para una inmensa mayoría de personas, no solo para mí.

Sin embargo, sé que existe otra manera de vivir, y hacia ahí dirijo mi mirada y mi anhelo. Con ese giro de la mirada es suficiente para poder saborear momentos, vivir en profundidad y caminar más confiada.

Cada vez me siento más niña que tiene todo por aprender, caminos por abrir, también lastre que soltar. 

Es en nuestro interior donde se gestiona, se suelta, se acepta, se saborea, se libran las batallas, se cometen locuras, se abraza el mundo, y se llega a sentir amor.

Además se nos ha dado capacidad de agradecimiento. Podemos prestar un cálido y generoso servicio: expresar palabras de gratitud para darle voz a lo creado, “al hermano sol, la hermana luna, la hermana naturaleza…” Es decir, podemos ser la conciencia agradecida de todo cuanto existe.

El nacimiento humano es la joya más valiosa. Todos los seres podemos hablar de tú a tú al universo, y también realizar un aprendizaje espiritual con la misma vida de cada día, que nos lleve a vivir en armonía, conectando con la confianza, con la compasión y la alegría. Esa es la increíble y extraordinaria aventura humana.


domingo, 13 de septiembre de 2026

Paz y dicha


 Año tras año paso la vida en ardiente búsqueda y a la vez en profunda admiración de tanto detalle de bondad, de cercanía, de buen hacer. Todo depende de donde se ponga el foco de atención, yo lo pongo en lo que alimenta mi interior y lo que hace grande la vida en este mundo, ese amor que está siempre presente porque sostiene toda la realidad.

Lo principal es que no estoy, no estamos solos, en esta aventura diaria. Cuando doy un pequeño paso es que ya se me ha preparado el terreno para ello, porque todo está a favor de que yo aprenda en mi camino. 

Siempre necesito un trabajo de limpieza diaria, si no estoy atenta hay muchas basuras que se me ponen delante y no me dejan ver la grandeza de cada instante.

Las basuras pueden ser una queja, un enfado, una actitud negativa, una envidia… Es decir, todo lo que puede enturbiar mi mirada.

“Cambiar nuestras circunstancias externas no es el verdadero camino para la felicidad, esta surge de los estados saludables de la mente, nace de un corazón sabio y amoroso.” (Jack Kornfield)

Yo no puedo solucionar los problemas del mundo, sí que puedo hacer que mi pequeño espacio humano sea un lugar de calma y armonía, eso depende de mi actitud y de mi intención. Y en ello estoy cada día que amanece.

Todo se aprende, y lo que en un momento parece difícil, poco a poco se vuelve fácil. Así se pueden cambiar conductas y el premio nunca se hace esperar, es la paz y la dicha del corazón, ese paraíso en la tierra que todos anhelamos.


domingo, 7 de junio de 2026

SOMOS RED


 Somos una red de vida en la que estamos interconectados por hilos invisibles que no se pueden romper, a través de ellos pasa la energía y la bendición que necesitamos en cada momento para vivir.

Ser conscientes de esta red nos da luz para el camino y nos hace agradecer cada nuevo momento.

El amor se basta a sí mismo, nosotros no le podemos poner límites, ni añadir, ni controlar. Es la dimensión más grande de la vida. Hay grandes cosas que suceden en nosotros y las ignoramos, no lo podemos entender todo.

En ese amor todos somos libres, es la cima más alta a la que podemos llegar, donde nos sentimos todos iguales, sin distinción de mejores o peores, de un modo de ser o de otro. 

En nuestro diario aprendizaje, vamos soltando prejuicios que nos dividen y nos alejan de la unión y la armonía, que es la estancia sagrada a la que estamos llamados a llegar.

Sujetos a la red caminamos, con paso firme a veces, otras inseguros, hay un tiempo para cada cosa.

Enviemos amor al mundo donde hace falta, para sanar tantas heridas y tanta soledad no deseada y dolorosa, tanta incomprensión que deja un sabor amargo en las vidas. Todos necesitamos ser amados y que alguien nos lo diga, con palabras o con gestos. Nacemos hambrientos de amor y así permanecemos hasta el último aliento.

Seamos red con los más necesitados porque estar al lado del que sufre es la única manera de no equivocarse nunca.


domingo, 31 de mayo de 2026

La melodía más honda


 Estamos aquí con la misión de ayudar al universo y a sus criaturas porque tenemos responsabilidad sobre todo lo que está a nuestro alcance, lo que llega hasta nosotros. Y la mejor manera de ayudar es facilitar la vida auténtica, no obstaculizar la buena energía que actúa en el mundo.

“El amor es sin porqué”. Cuando el amor es verdadero no espera nada a cambio. No es exigente ni posesivo. Nos hace libres en nuestras relaciones.

Es suficiente con que pongamos lo mejor de nosotros mismos en lo que hacemos, y no nos quedemos pendientes del resultado de nuestras acciones, no ser esclavos de alabanzas y aprobaciones. Actuar amorosamente sobre el mundo y cuidar la vida, nos hace sentirnos bien y experimentar la alegría de estar aquí. 

“Estamos cargados de una energía que no es proporcional a las medidas del mundo: la fe que mueve montañas, la esperanza que dice sí a lo imposible y el amor que hace arder la tierra.” (M. Delbrêl)

En nuestra propia vasija transportamos oro puro, pero miramos para otro lado y andamos distraídos como si no sucediera nada trascendente en nosotros.

Poco a poco aprendemos que ya lo tenemos todo, que somos privilegiados recipientes de la única fuente de vida, por eso podemos amar y contemplar. Y todo cobra sentido.

Nuestra propia fragilidad nos hace comprender que todo lo recibimos como regalo, que somos pequeños cauces por donde circula un misterio de amor, de belleza y ternura, es decir, la melodía más honda de la creación.


domingo, 24 de mayo de 2026

Peregrinar

 


Todo viene a ayudarme en la vida, no he sido abandonada en ningún momento, todo me indica el camino. Día tras día el misterio me tiende su mano. 

Si pensamos que no estamos solos, que la misma vida viene a cuidarnos, con ternura de madre, con delicadeza de amiga, y con la firmeza de una sabiduría que es infinita. Si nos sentimos entre sus amorosos brazos, nada puede pasar que no sea para nuestra enseñanza, para aprender lo que nos hace falta.

Se vive mejor sabiendo que las dificultades vienen con las ayudas que necesitamos, lo que aumenta nuestra confianza. Y que nada nos puede quitar nuestra alegría más íntima, la que viene de sabernos vivos y amados infinitamente. Eso es lo que significa tener fe, y es un don que recibimos como tantos otros.

Con esa confianza básica podemos colaborar y participar en la creación de cada pequeño detalle a nuestro alcance. Nos hacemos responsables de nuestra aventura cotidiana, sabiendo que no importa que nos equivoquemos, ni dar pasos atrás, porque no somos perfectos, tan solo somos peregrinos, caminando etapas, construyendo un espacio, un tiempo, un reino.

Como buenos cuidadores de la vida, no dejemos entrar preocupaciones innecesarias, que nunca traen soluciones. Dejemos paso siempre al impulso vital que brota de nuestro interior y nos lleva a resaltar la bondad por encima de todas las cosas, y a vivir en armonía con nosotros mismos y con todo. Con esta actitud podremos peregrinar en paz, siguiendo las indicaciones que siempre vienen a facilitarnos el camino.


sábado, 9 de mayo de 2026

Crear


 Nuestra tarea es crear. Colaborar en la creación de un mundo más humano y más justo, ese reino del que se nos ha hablado y que ya está sembrado en nosotros, le pertenecemos.

Crear el mundo interior para no sentirnos muertos por dentro y poder ver tanto bien a nuestro alrededor. Y también construir la unidad y la armonía en las relaciones, es decir crear familia humana, porque es lo que realmente somos.

La misma vida nos da la inspiración, la palabra, el gesto, la situación adecuada, la fuerza, la sensibilidad, incluso la dificultad, que nos va a hacer avanzar. Todo es oportunidad y está ahí por algo.

El tiempo no se alarga, es en presente. Siempre es ahora el principio de los tiempos, el momento de la creación de nuestros días, y ahí intervenimos cada uno de nosotros. Somos cocreadores de nuestra realidad. 

Recreamos la vida cuando miramos el mundo con amor, lo hacemos nuevo con nuestra buena intención y nuestra entrega. Amando creamos espacios de paz, de encuentro y plenitud que son básicamente la vida auténtica, y que colman el corazón más que ninguna cosa material a nuestro alcance. 

Participamos activamente en la creación del mundo cuando estamos atentos a las ayudas que nos llegan como lluvia continua, a los caminos que se nos abren en cada amanecer y nos conducen a ser capaces de celebrar con esperanza renovada cada día de nuestra vida.

Cada momento es perfecto para despertar y para amar. Y eso es pura creatividad.


Aprender y desaprender

  Aprender, con cada respiración y cada experiencia. Estoy sentada en el aula de la vida, donde hay lecciones preparadas especialmente para ...