domingo, 25 de octubre de 2026

El presente


 El presente es nuestra gran oportunidad. A lo largo del día y de los días hay que buscar momentos en los que parar y encontrarnos con nuestra respiración, nuestro cuerpo y nuestro propio ser, descuidado tantas veces. 

Sencillamente respirar, sin proyectos, sin expectativas ni prisas, para valorar y agradecer la existencia, para sentirnos vivos. Si no lo hacemos así nos pasa la vida sin darnos cuenta, tan solo pendientes de las faenas de cada día y de lo que tenemos que hacer en el momento siguiente.

Vivir sin estar atentos nos lleva a un no-vivir continuado. Donde parece que hay vida, solo mantenemos la inercia de cada rutina.

Puede ser que cueste detenernos y dedicar unos minutos a respirar confiadamente, sin más. Poner atención a ese presente (que es un presente, un regalo), que se nos entrega y se abre siempre la posibilidad de sentirlo y de agradecerlo, separándolo de las corrientes y las turbulencias que nos empujan y no nos dejan saborear lo que hay en cada instante.

Siempre somos torpes para ese encuentro con nosotros mismos. No estamos acostumbrados y además pensamos que no lo hacemos bien. No importan las valoraciones que hagamos, no nos dejemos llevar por el desánimo. Tan solo hay que mantener la decisión de hacerlo. Quien no sabe estar consigo mismo no sabrá estar con los demás.

Aprender a conectar con la gratitud y con la calma, hasta llegar a experimentar que aún en medio del sufrimiento puede haber una gran serenidad que nos hace sentirnos bien. Es decir, aunque las cosas vayan mal, podemos estar bien. 

La atención amorosa y el cuidado de la vida no pueden faltar en el presente, nuestro gran regalo.


domingo, 18 de octubre de 2026

Espacio interior

 


Cambiamos el mundo mediante nuestra propia transformación. Cuando cuidamos nuestro espacio interior, surge una alegría que no depende de las circunstancias externas, también aumenta nuestra confianza y podemos tener una serenidad, que necesariamente se refleja en nuestra vida cotidiana. Porque si esperamos a que todo sean buenas noticias nunca estaremos satisfechos y nos quedaremos esperando a la vida, que ya está actuando.

Todos sabemos lo que es amar y ser amados, y eso es el regalo más grande al que podemos aspirar. Esa experiencia hay que ponerla por encima de todas las cosas que suceden, es nuestra base, nuestro suelo, lo que nos hace personas, y está incorporado en nuestra esencia. Y frente a eso no caben los disgustos, A pesar de los sucesos desfavorables, que siempre los hay, contamos con esa confianza básica, esa seguridad.

No se puede encontrar el sentido a la vida si no es desde esa alianza fundamental, ese amor, que a todos nos sostiene.

Esa experiencia profunda afecta a todo cuanto somos, sabiendo que todo lo que ocurre se nos da para nuestro crecimiento y maduración.

Todo es más sencillo de lo que parece, pero lo complicamos con nuestras exigencias y nuestras falsas expectativas. Es decir, esperamos cosas que no pueden ser, exigimos y forzamos situaciones, de ahí viene el sufrimiento.

Trabajemos nuestra propia estabilidad, serenidad y aceptación. Cuidemos y abonemos nuestro precioso espacio interior, nadie nos lo puede impedir, depende tan solo de la atención que queramos dedicarle. Cada uno es el encargado de otorgar significado y belleza a su propia vida.


domingo, 4 de octubre de 2026

Hay una Luz

 


Al otro lado de mi oscuridad reina la luz de donde salen los potentes rayos que me alimentan. Es la que da sentido a cada momento vivido, y a todas las historias particulares.

Se me ha dado el regalo de la sed para buscar el manantial que me ha traído hasta aquí y me ha dado la vida. Mi anhelo es avanzar en ese camino, no desperdiciar ninguna oportunidad, estar presente en cada situación. Dar la bienvenida a cada emoción y cada momento, sabiendo que todo está en su sitio y no necesito más. Vivir con lo que tengo: trabajo o descanso, fuerza o debilidad, alegría o tristeza, seguridad o inseguridad, confianza o temor. 

El estrés viene cuando queremos llevar el control de todo. Es necesario practicar el desapego, no quedarnos pendientes del resultado de cada acción. Seguir el consejo: “Tú da lo mejor de ti mismo en todo lo que tú hagas, pero no quieras controlar los resultados”. 

Cómo aprender de todo lo que me sucede, y dejar atrás lo que no necesito, para poder subir cada peldaño de mi existencia, sin apegos innecesarios, con manos libres y el corazón en paz. Y poder dejar descansar a la mente pensante para sencillamente vivir con lo que hay, aceptando, acogiendo y sanando, ahí es donde está mi misión y mi propósito.

En todo este proceso vital, creo firmemente que nunca voy sola, porque hay una Palabra que guía mis pasos, un Aliento que sopla sobre mí, una Mirada que todo lo incluye, una Armonía que danza con mi vida, un Corazón que acaricia y une. Un Universo que me ama.

Hay una Luz que en todo se manifiesta y a todos ayuda.


domingo, 27 de septiembre de 2026

Aprender y desaprender

 


Aprender, con cada respiración y cada experiencia. Estoy sentada en el aula de la vida, donde hay lecciones preparadas especialmente para mí. Cuento con todas las ayudas para asimilar las enseñanzas, a mi ritmo, sin forzar los acontecimientos. Aprendiendo siempre a fluir. A veces cuesta porque el ego es un gran personaje, a quien tengo que alimentar

y siempre me pide atención.

Revolucionar mi casa y mis seguridades, tantas actitudes que pueden ser un lastre. Desaprender inercias y rutinas: lo que no se puede tocar ni variar, lo que siempre he hecho, lo que es mío porque sí. Yo, yo y yo.

Cuando intuyes que algo te está pidiendo la vida, cuando dialogas con lo que te sucede, y sabes que todo es para algo. Cuando reconoces que eres guiada, en el momento oportuno te llegan consejos: “Desarrolla una mente que sea amplia como el espacio, donde tanto las experiencias agradables como las desagradables puedan aparecer y desaparecer sin conflicto, sin lucha, sin sufrimiento.” (M. Nikaya). 

Aprender y desaprender, todo a un tiempo. Quitar y poner al son de todos los vientos, favorables o no, y de tantas energías amigas que hasta cada uno de nosotros llegan. Porque nunca hay que olvidar que la vida está a nuestro favor.

No cerrarme a tantas ayudas y tantos avisos. Seguir las indicaciones de mi corazón agradecido y asombrado. Vivir con ojos y manos abiertas para, sencillamente, dejarme hacer por la sabiduría que no deja ningún día de manifestarse ante mí para guiarme y declararme su amor.


domingo, 20 de septiembre de 2026

La joya más valiosa


 Estoy en la vida, participo de la energía del universo, la misma que está en todas partes y nos une a todos en una sola luz creadora. Algo grande sucede ante mis ojos. Es algo que no acabo de apreciar en plenitud, se podría decir que no me doy cuenta. Y puede ser que eso sea básicamente la experiencia de la vida humana para una inmensa mayoría de personas, no solo para mí.

Sin embargo, sé que existe otra manera de vivir, y hacia ahí dirijo mi mirada y mi anhelo. Con ese giro de la mirada es suficiente para poder saborear momentos, vivir en profundidad y caminar más confiada.

Cada vez me siento más niña que tiene todo por aprender, caminos por abrir, también lastre que soltar. 

Es en nuestro interior donde se gestiona, se suelta, se acepta, se saborea, se libran las batallas, se cometen locuras, se abraza el mundo, y se llega a sentir amor.

Además se nos ha dado capacidad de agradecimiento. Podemos prestar un cálido y generoso servicio: expresar palabras de gratitud para darle voz a lo creado, “al hermano sol, la hermana luna, la hermana naturaleza…” Es decir, podemos ser la conciencia agradecida de todo cuanto existe.

El nacimiento humano es la joya más valiosa. Todos los seres podemos hablar de tú a tú al universo, y también realizar un aprendizaje espiritual con la misma vida de cada día, que nos lleve a vivir en armonía, conectando con la confianza, con la compasión y la alegría. Esa es la increíble y extraordinaria aventura humana.


domingo, 13 de septiembre de 2026

Paz y dicha


 Año tras año paso la vida en ardiente búsqueda y a la vez en profunda admiración de tanto detalle de bondad, de cercanía, de buen hacer. Todo depende de donde se ponga el foco de atención, yo lo pongo en lo que alimenta mi interior y lo que hace grande la vida en este mundo, ese amor que está siempre presente porque sostiene toda la realidad.

Lo principal es que no estoy, no estamos solos, en esta aventura diaria. Cuando doy un pequeño paso es que ya se me ha preparado el terreno para ello, porque todo está a favor de que yo aprenda en mi camino. 

Siempre necesito un trabajo de limpieza diaria, si no estoy atenta hay muchas basuras que se me ponen delante y no me dejan ver la grandeza de cada instante.

Las basuras pueden ser una queja, un enfado, una actitud negativa, una envidia… Es decir, todo lo que puede enturbiar mi mirada.

“Cambiar nuestras circunstancias externas no es el verdadero camino para la felicidad, esta surge de los estados saludables de la mente, nace de un corazón sabio y amoroso.” (Jack Kornfield)

Yo no puedo solucionar los problemas del mundo, sí que puedo hacer que mi pequeño espacio humano sea un lugar de calma y armonía, eso depende de mi actitud y de mi intención. Y en ello estoy cada día que amanece.

Todo se aprende, y lo que en un momento parece difícil, poco a poco se vuelve fácil. Así se pueden cambiar conductas y el premio nunca se hace esperar, es la paz y la dicha del corazón, ese paraíso en la tierra que todos anhelamos.


domingo, 7 de junio de 2026

SOMOS RED


 Somos una red de vida en la que estamos interconectados por hilos invisibles que no se pueden romper, a través de ellos pasa la energía y la bendición que necesitamos en cada momento para vivir.

Ser conscientes de esta red nos da luz para el camino y nos hace agradecer cada nuevo momento.

El amor se basta a sí mismo, nosotros no le podemos poner límites, ni añadir, ni controlar. Es la dimensión más grande de la vida. Hay grandes cosas que suceden en nosotros y las ignoramos, no lo podemos entender todo.

En ese amor todos somos libres, es la cima más alta a la que podemos llegar, donde nos sentimos todos iguales, sin distinción de mejores o peores, de un modo de ser o de otro. 

En nuestro diario aprendizaje, vamos soltando prejuicios que nos dividen y nos alejan de la unión y la armonía, que es la estancia sagrada a la que estamos llamados a llegar.

Sujetos a la red caminamos, con paso firme a veces, otras inseguros, hay un tiempo para cada cosa.

Enviemos amor al mundo donde hace falta, para sanar tantas heridas y tanta soledad no deseada y dolorosa, tanta incomprensión que deja un sabor amargo en las vidas. Todos necesitamos ser amados y que alguien nos lo diga, con palabras o con gestos. Nacemos hambrientos de amor y así permanecemos hasta el último aliento.

Seamos red con los más necesitados porque estar al lado del que sufre es la única manera de no equivocarse nunca.


El presente

  El presente es nuestra gran oportunidad. A lo largo del día y de los días hay que buscar momentos en los que parar y encontrarnos con nues...