domingo, 13 de septiembre de 2026

Paz y dicha


 Año tras año paso la vida en ardiente búsqueda y a la vez en profunda admiración de tanto detalle de bondad, de cercanía, de buen hacer. Todo depende de donde se ponga el foco de atención, yo lo pongo en lo que alimenta mi interior y lo que hace grande la vida en este mundo, ese amor que está siempre presente porque sostiene toda la realidad.

Lo principal es que no estoy, no estamos solos, en esta aventura diaria. Cuando doy un pequeño paso es que ya se me ha preparado el terreno para ello, porque todo está a favor de que yo aprenda en mi camino. 

Siempre necesito un trabajo de limpieza diaria, si no estoy atenta hay muchas basuras que se me ponen delante y no me dejan ver la grandeza de cada instante.

Las basuras pueden ser una queja, un enfado, una actitud negativa, una envidia… Es decir, todo lo que puede enturbiar mi mirada.

“Cambiar nuestras circunstancias externas no es el verdadero camino para la felicidad, esta surge de los estados saludables de la mente, nace de un corazón sabio y amoroso.” (Jack Kornfield)

Yo no puedo solucionar los problemas del mundo, sí que puedo hacer que mi pequeño espacio humano sea un lugar de calma y armonía, eso depende de mi actitud y de mi intención. Y en ello estoy cada día que amanece.

Todo se aprende, y lo que en un momento parece difícil, poco a poco se vuelve fácil. Así se pueden cambiar conductas y el premio nunca se hace esperar, es la paz y la dicha del corazón, ese paraíso en la tierra que todos anhelamos.


domingo, 7 de junio de 2026

SOMOS RED


 Somos una red de vida en la que estamos interconectados por hilos invisibles que no se pueden romper, a través de ellos pasa la energía y la bendición que necesitamos en cada momento para vivir.

Ser conscientes de esta red nos da luz para el camino y nos hace agradecer cada nuevo momento.

El amor se basta a sí mismo, nosotros no le podemos poner límites, ni añadir, ni controlar. Es la dimensión más grande de la vida. Hay grandes cosas que suceden en nosotros y las ignoramos, no lo podemos entender todo.

En ese amor todos somos libres, es la cima más alta a la que podemos llegar, donde nos sentimos todos iguales, sin distinción de mejores o peores, de un modo de ser o de otro. 

En nuestro diario aprendizaje, vamos soltando prejuicios que nos dividen y nos alejan de la unión y la armonía, que es la estancia sagrada a la que estamos llamados a llegar.

Sujetos a la red caminamos, con paso firme a veces, otras inseguros, hay un tiempo para cada cosa.

Enviemos amor al mundo donde hace falta, para sanar tantas heridas y tanta soledad no deseada y dolorosa, tanta incomprensión que deja un sabor amargo en las vidas. Todos necesitamos ser amados y que alguien nos lo diga, con palabras o con gestos. Nacemos hambrientos de amor y así permanecemos hasta el último aliento.

Seamos red con los más necesitados porque estar al lado del que sufre es la única manera de no equivocarse nunca.


domingo, 31 de mayo de 2026

La melodía más honda


 Estamos aquí con la misión de ayudar al universo y a sus criaturas porque tenemos responsabilidad sobre todo lo que está a nuestro alcance, lo que llega hasta nosotros. Y la mejor manera de ayudar es facilitar la vida auténtica, no obstaculizar la buena energía que actúa en el mundo.

“El amor es sin porqué”. Cuando el amor es verdadero no espera nada a cambio. No es exigente ni posesivo. Nos hace libres en nuestras relaciones.

Es suficiente con que pongamos lo mejor de nosotros mismos en lo que hacemos, y no nos quedemos pendientes del resultado de nuestras acciones, no ser esclavos de alabanzas y aprobaciones. Actuar amorosamente sobre el mundo y cuidar la vida, nos hace sentirnos bien y experimentar la alegría de estar aquí. 

“Estamos cargados de una energía que no es proporcional a las medidas del mundo: la fe que mueve montañas, la esperanza que dice sí a lo imposible y el amor que hace arder la tierra.” (M. Delbrêl)

En nuestra propia vasija transportamos oro puro, pero miramos para otro lado y andamos distraídos como si no sucediera nada trascendente en nosotros.

Poco a poco aprendemos que ya lo tenemos todo, que somos privilegiados recipientes de la única fuente de vida, por eso podemos amar y contemplar. Y todo cobra sentido.

Nuestra propia fragilidad nos hace comprender que todo lo recibimos como regalo, que somos pequeños cauces por donde circula un misterio de amor, de belleza y ternura, es decir, la melodía más honda de la creación.


domingo, 24 de mayo de 2026

Peregrinar

 


Todo viene a ayudarme en la vida, no he sido abandonada en ningún momento, todo me indica el camino. Día tras día el misterio me tiende su mano. 

Si pensamos que no estamos solos, que la misma vida viene a cuidarnos, con ternura de madre, con delicadeza de amiga, y con la firmeza de una sabiduría que es infinita. Si nos sentimos entre sus amorosos brazos, nada puede pasar que no sea para nuestra enseñanza, para aprender lo que nos hace falta.

Se vive mejor sabiendo que las dificultades vienen con las ayudas que necesitamos, lo que aumenta nuestra confianza. Y que nada nos puede quitar nuestra alegría más íntima, la que viene de sabernos vivos y amados infinitamente. Eso es lo que significa tener fe, y es un don que recibimos como tantos otros.

Con esa confianza básica podemos colaborar y participar en la creación de cada pequeño detalle a nuestro alcance. Nos hacemos responsables de nuestra aventura cotidiana, sabiendo que no importa que nos equivoquemos, ni dar pasos atrás, porque no somos perfectos, tan solo somos peregrinos, caminando etapas, construyendo un espacio, un tiempo, un reino.

Como buenos cuidadores de la vida, no dejemos entrar preocupaciones innecesarias, que nunca traen soluciones. Dejemos paso siempre al impulso vital que brota de nuestro interior y nos lleva a resaltar la bondad por encima de todas las cosas, y a vivir en armonía con nosotros mismos y con todo. Con esta actitud podremos peregrinar en paz, siguiendo las indicaciones que siempre vienen a facilitarnos el camino.


sábado, 9 de mayo de 2026

Crear


 Nuestra tarea es crear. Colaborar en la creación de un mundo más humano y más justo, ese reino del que se nos ha hablado y que ya está sembrado en nosotros, le pertenecemos.

Crear el mundo interior para no sentirnos muertos por dentro y poder ver tanto bien a nuestro alrededor. Y también construir la unidad y la armonía en las relaciones, es decir crear familia humana, porque es lo que realmente somos.

La misma vida nos da la inspiración, la palabra, el gesto, la situación adecuada, la fuerza, la sensibilidad, incluso la dificultad, que nos va a hacer avanzar. Todo es oportunidad y está ahí por algo.

El tiempo no se alarga, es en presente. Siempre es ahora el principio de los tiempos, el momento de la creación de nuestros días, y ahí intervenimos cada uno de nosotros. Somos cocreadores de nuestra realidad. 

Recreamos la vida cuando miramos el mundo con amor, lo hacemos nuevo con nuestra buena intención y nuestra entrega. Amando creamos espacios de paz, de encuentro y plenitud que son básicamente la vida auténtica, y que colman el corazón más que ninguna cosa material a nuestro alcance. 

Participamos activamente en la creación del mundo cuando estamos atentos a las ayudas que nos llegan como lluvia continua, a los caminos que se nos abren en cada amanecer y nos conducen a ser capaces de celebrar con esperanza renovada cada día de nuestra vida.

Cada momento es perfecto para despertar y para amar. Y eso es pura creatividad.


sábado, 2 de mayo de 2026

La mirada de la fe

 


Somos deseo, expectativa y búsqueda, grito y herida que hace su camino. Unión de amor y de inquietud, de luz y de sombra, todo junto y todo necesario.

Con la mirada de la fe, cada paso, cada día, nos acerca al descubrimiento de que somos amados, cuidados, guiados hasta el mínimo detalle. Esa mirada se nos regala y es decisiva para sentirnos bien. Ya no vamos sin rumbo por el universo, estamos aquí con un objetivo y hay una voluntad de amor detrás de todo. De todo, hasta de lo que no podemos entender. Todo tiene un sentido que se nos escapa. Por eso, no queramos descifrar lo que es imposible, ni decir lo que conviene o no. No nos empeñemos en ser pequeños dioses, que de todo dictan sentencia, juzgan y condenan.

Nada poseemos en el mundo, todo lo recibimos como préstamo, el amor, la alegría, la confianza, la sensibilidad, con el fin de ponerlo en circulación y al servicio de la vida cotidiana.

Trabajamos nuestro corazón, de un modo más o menos consciente, y aprendemos a arar nuestra tierra, para que salga la buena energía que habita en lo hondo de nuestra persona.

Somos ignorantes y a la vez llevamos la sabiduría incorporada y la usamos en lo pequeño de cada instante, en todas las buenas intenciones y los gestos de cercanía y unión, y también cuando la vida nos pone al límite. Porque, aunque a veces esté oculta, la bondad existe en cada corazón, y esa siempre es y será la mejor noticia.


sábado, 25 de abril de 2026

Asombro

 


El discípulo preguntaba al maestro por el secreto último de la vida, el maestro le respondió si había escuchado el canto del pájaro. Porque cuando escuchas o miras algo con atención y amor, sin juicios ni resistencias, te haces testigo consciente y puedes ver un milagro en todo, y abrirte a la contemplación que lleva a la capacidad de asombro. Ese es el secreto último y a nuestro alcance. Es la meta de cada instante: admirar y agradecer.

Vivimos inmersos en las preocupaciones diarias que nunca faltan a su cita. En nuestra mano está tomar la sencilla decisión de no dejarnos atrapar por ellas, sabiendo que todo sucede por algo, y aprendiendo de cada circunstancia por difícil que sea, para que nada nos arrebate la paz.

Buscar cada uno su propia estabilidad, para no quedar hundidos en las dificultades y construir momento a momento nuestro equilibrio personal, hecho de serenidad y gozo que no acaba.

Situarnos en nuestro mismo centro y desde ahí admirar y amar. Tender la mano y abrir el corazón para que todos encuentren el consuelo que necesitan. Poniendo  nuestra confianza y nuestra buena intención en el mundo, como contrapeso de todo lo que es negativo. 

La consciencia y la atención llevan a la mirada agradecida y asombrada, y ese es el secreto último de la vida, el camino humano, que tenemos que practicar y aprender en este pequeño tiempo y espacio que se nos regala.


Paz y dicha

  Año tras año paso la vida en ardiente búsqueda y a la vez en profunda admiración de tanto detalle de bondad, de cercanía, de buen hacer. T...