domingo, 1 de marzo de 2015

Me pongo a dieta



He encontrado una dieta de las que me gustan:
DIETA de pensamientos negativos, de autocríticas y culpabilidades, de buscar la aprobación de los demás, de falsedades y egoísmos. En poco tiempo se pierden kilos de ansiedad, de rabia, frustración e impotencia.
Porque los pensamientos negativos perjudican gravemente a la salud. Sentirnos culpables nos impide el crecimiento. Buscar la aprobación de los demás nos hace emocionalmente dependientes. Y con los egoísmos y falsedades tapamos el acceso a ese fondo entrañable que nos da sentido y nos empuja a ir siempre hacia nuestra realización plena.
La he repartido esta dieta a mis amigas por si les hiciera falta y ahora la comparto con vosotras/os.
Tenemos tendencia a acumular sobrepeso de ansiedad, las tensiones nos atraen como si tuviésemos un imán que nos acerca a ellas. Necesitamos urgentemente un régimen en el que solo comamos cosas saludables, pacíficas y sanadoras.
También será conveniente que lo aderecemos todo con el necesario sentido del humor. El humor es una herramienta que nos distancia de las cosas. Y hace que estas pierdan esa gravedad y ese matiz de tragedia que les añadimos.
Si siguiéramos dietas como esta nos sentiríamos mucho mejor y contagiaríamos al mundo con nuestra buena salud espiritual y corporal. Porque las dos están intrínsecamente unidas.
Cuando vamos a seguir una dieta lo primero que tenemos que hacer es una toma de conciencia de que queremos estar bien, es una preparación mental o psíquica necesaria para no abandonar en el primer tropiezo.
Por eso conviene que nos concentremos en lo que vamos a hacer, que apostemos por ello, y entonces empecemos la dieta que nos hemos propuesto.
La preparación previa de cada jornada es fundamental. El hablar seriamente con uno mismo y decir: quiero que mi vida sea armoniosa, quiero darme cuenta de todas las ayudas que recibo, saborear los momentos felices y trabajar por mis relaciones positivas con mi entorno.
Hacer una mínima toma de conciencia de que estoy viva por y para algo. Y de que mi paso por esta tierra es un regalo, una bendición.
Si vemos que la dieta nos funciona pasémosla a los demás, que circule entre nuestras amistades, para que les sirva de ayuda y orientación. Hay mucha gente necesitada de perder el peso de la ansiedad.
No nos quedemos con las cosas buenas, sin compartirlas, ayudémonos unos a otros para que dejemos tras nosotros huellas pacíficas y luminosas.

1 comentario:

Lectura y Café dijo...
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