domingo, 24 de mayo de 2026

Peregrinar

 


Todo viene a ayudarme en la vida, no he sido abandonada en ningún momento, todo me indica el camino. Día tras día el misterio me tiende su mano. 

Si pensamos que no estamos solos, que la misma vida viene a cuidarnos, con ternura de madre, con delicadeza de amiga, y con la firmeza de una sabiduría que es infinita. Si nos sentimos entre sus amorosos brazos, nada puede pasar que no sea para nuestra enseñanza, para aprender lo que nos hace falta.

Se vive mejor sabiendo que las dificultades vienen con las ayudas que necesitamos, lo que aumenta nuestra confianza. Y que nada nos puede quitar nuestra alegría más íntima, la que viene de sabernos vivos y amados infinitamente. Eso es lo que significa tener fe, y es un don que recibimos como tantos otros.

Con esa confianza básica podemos colaborar y participar en la creación de cada pequeño detalle a nuestro alcance. Nos hacemos responsables de nuestra aventura cotidiana, sabiendo que no importa que nos equivoquemos, ni dar pasos atrás, porque no somos perfectos, tan solo somos peregrinos, caminando etapas, construyendo un espacio, un tiempo, un reino.

Como buenos cuidadores de la vida, no dejemos entrar preocupaciones innecesarias, que nunca traen soluciones. Dejemos paso siempre al impulso vital que brota de nuestro interior y nos lleva a resaltar la bondad por encima de todas las cosas, y a vivir en armonía con nosotros mismos y con todo. Con esta actitud podremos peregrinar en paz, siguiendo las indicaciones que siempre vienen a facilitarnos el camino.


1 comentario:

Mónica Inés Pretel dijo...

"Si pensamos que no estamos solos
Que estamos entre amorosos brazos
Nada puede pasar que no sea para nuestra enseñanza"
Una enseñanza que hay que aprender. Gracias Conchi.

Peregrinar

  Todo viene a ayudarme en la vida, no he sido abandonada en ningún momento, todo me indica el camino. Día tras día el misterio me tiende su...