domingo, 11 de enero de 2026

Nada me falta


 Me gusta considerar la vida, con todos sus matices y diversidad de manifestaciones, como un increíble y grandioso espectáculo, que llega hasta mí en cada momento, tan solo tengo que ser consciente de ello.

Ser consciente, sin querer dominar ni resistirme, incluso sin pretender entender. Tan solo admirando, agradeciendo y celebrando. Creando mi historia, dando sentido a mi tiempo con mi buena intención y mi entrega,  buscando una vida honda y sencilla. Solo tengo este momento de gracia, este instante de vida en la tierra. 

Algo está en mí sin descubrir, sin desvelar todavía. Yo doy pasos diariamente en la única dirección que existe: conocer y conocerme, o lo que es lo mismo, amar y amarme.

Cuando se tambalean mis seguridades, no entiendo el por qué o el para qué de estar aquí, y busco una llave imaginaria para abrir la puerta al misterio. Hasta que me doy cuenta que no necesito ninguna llave, todo está a la vista ahora y siempre.

Para acoger la grandeza de todo lo que me rodea y poder dar lo mejor de mí misma, mi tarea es cuidar todo lo que hasta mí llega, porque cada detalle y circunstancia de la vida, son momentos de servicio y aprendizaje especialmente preparados para mí. 

Es un proceso lento y paulatino el aprender que todo está en su sitio, que no me hace falta nada más y puedo confiar. Todo llega hasta mí con un fin y la misma vida viene en mi auxilio en cada instante, porque… “El Señor es mi Pastor, nada me falta…”


1 comentario:

Mónica Inés Pretel dijo...

"Para acoger la grandeza de todo lo que me llega y dar lo mejor de mi, mi tarea es cuidar lo que llega a mi". "El Señor es mi Pastor, nada me falta"
Hermoso Conchi.

Aquí y ahora

  Llevamos a cuestas nuestra vida, con sus quejas, enredos y miedos. Con sus anhelos, alegrías y sueños. Y vamos con prisa, tenemos que lleg...