domingo, 16 de abril de 2017

Amar más

El amor es la única verdad auténtica e incuestionable, es el que construye y dinamiza, el que mueve el universo exterior e interior, el que nos da lo necesario para vivir.
Es libre, no depende de nosotros para actuar. Es el fluir de la vida, nunca el estancamiento.
Cuando el amor se despliega en el universo, mi corazón empieza a latir. Él siempre vence, esa es mi única seguridad en esta tierra.
Al recibir el regalo del tiempo, también recibo mi dosis necesaria de ese amor que brota en mí, corre por mis venas y es la fuerza que mantiene vivo mi cuerpo y mi anhelo.
La luz que da amar hace la vida fecunda y plena. Ninguna otra cosa puede llenarnos plenamente. Nuestra misma sed y la búsqueda de ese amor ya es un gran regalo.
Con ese regalo en nuestro corazón, somos capaces de bendecir todos los caminos que se nos abren, aunque tengan piedrecillas molestas o espinas dolorosas. Quién ha dicho que vivir no lleve sufrimiento incorporado.
No imaginemos amor unido a situación idílica en la que todo se nos soluciona. Los problemas seguirán estando ahí, somos nosotros los que cambiamos, nos elevamos por encima de ellos y usamos nuestra libertad para ser felices.
El Papa Francisco lo dice: “Se deja todo para cuando mejoren las situaciones, cuando todo sea perfecto. Mire…no existe el todo perfecto. Aquí es una oportunidad de aprendizaje. Por eso: ame más, perdone más, abrace más, viva más intensamente y deje el resto en las manos de Dios.”
Amar más, abrazar más, es el camino más humano. Yo lo elijo para mí.

1 comentario:

José María Simón dijo...

También lo quiero elegir