domingo, 12 de febrero de 2017

Abrirse a la Vida

“Ábrete al Tao, después confía en tus respuestas naturales y todo encajará en su sitio.” (Tao Te Ching).
El Tao significa la Vida, el Camino, Dios.
Abrirse es aceptar, acoger con benevolencia cuanto va llegando en el camino personal, también el sufrimiento y la enfermedad. Aparece en el texto la palabra clave: CONFIAR.
Confiar en que todo encajará en su sitio, a su tiempo, sin depender de lo que yo haga o no haga.
Hay un refrán antiguo que dice: “Dame paciencia y todas las cosas se solucionarán.” Sí, hace falta nuestra paciencia en cada momento, para no sucumbir ante todas las preocupaciones y todos los obstáculos que nos quieren impedir la alegría y la calma.
Paciencia y serenidad en el día a día, para poder llegar sanos a la meta de cada momento, que es disfrutar aquí y ahora.
Tus impulsos naturales son el camino, no hay otro. Está claro que no siempre acertamos con nuestros actos pero los errores también forman parte de nuestros destinos, no hay que rechazarlos.
Actuar siempre con buena intención es lo importante, y después tener paciencia con lo que va llegando.
Me viene a la cabeza el recuerdo de santa Josefina Bakhita, que fue hecha esclava en Sudán siendo niña y después de torturas y todo tipo de humillaciones, con el último amo llegó a Italia, donde se hizo cristiana y religiosa.
Me impacta la frase que pronunció al final de su vida: “Si volviese a encontrar a aquellos negreros que me raptaron y torturaron, me arrodillaría para besar sus manos porque, si no hubiese sucedido esto, ahora no sería cristiana y religiosa.”
Es muy difícil llegar a esta aceptación plena, pero ese es el camino, el que nos indican los testimonios que nos llegan de las grandes personas sabias y santas.

Hago mío el lema de abrirse a la Vida y caminar agradecida.

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