domingo, 25 de octubre de 2015

Todo está relacionado



Todo está relacionado, en nosotros no hay compartimentos separados, coinciden en la misma estancia la preocupación por mí misma, por los demás, por la naturaleza y por la trascendencia.
La creación, que somos cada uno, es sensible, siente. En el planeta también todo está relacionado. “El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo” (Proverbio chino). Parece ciencia-ficción pero según cuentan los científicos, por no sé qué leyes matemáticas, los efectos de ese aleteo se van amplificando, de tal manera que pueden llegar a producir un tsunami en la otra parte del mundo.
Hay una sensibilidad a la más mínima variación que se produce en la naturaleza. También en nosotros, la más mínima alteración en positivo o negativo puede provocar cambios impensables que afectan a nuestro mundo interior y exterior.
Por eso, hay que valorar y mirar con lupa los pequeños detalles que pueden llevarnos a grandes cambios sin nosotros darnos cuenta. Las pequeñas decisiones, los gestos escondidos. Todo es importante, todo nos mueve en una u otra dirección.
Formamos un único organismo vivo, no nosotros sino todo cuanto existe. Con una dinámica interna, un origen y una meta. Con el más sencillo acto o pensamiento interactuamos con Todo.
Si sembramos semillas de concordia, eso será beneficioso para las generaciones futuras y para toda la creación. Nosotros también hemos surgido de las buenas tierras abonadas por los que nos precedieron. Pero el individualismo se nos ha instalado en la mente y ya creemos que cada uno vive separado y a su aire, “a su bola” dicen por aquí.
La vida es un proceso, de asimilación y concienciación dichosa. Todos estamos dentro del don de la vida, que se nos ha concedido ni sabemos por qué. Ese don nos une dentro de él porque significa compartir el mismo regalo, que a la vez es el mismo misterio.
Yo, criatura creada, mando mi bendición a todos, para que invada todos los espacios y se una a las buenas intenciones que, diariamente, provocan el tsunami del Amor.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es cierto, a veces sólo nos miramos al ombligo, pero es importante hacer grupo, bien sea: familia, amigos, vecindario, compañeros de trabajo. Convivimos con muchas personas diariamente, en nuestra mano está que dejen de ser rostros que vemos a diario a compañeros y acompañantes de nuestra vida.

Gracias por tus palabras, como siempre ayudan a reflexionar y a centrarse en lo esencial.

TE QUIERO MAMÁ.